martes, 10 de septiembre de 2013

ESTE ES JUAN REPORTANDOSE


Un sacerdote estaba dando un recorrido por la Iglesia al mediodia... al pasar por el altar decidio quedarse cerca para ver quien habia venido a rezar. En ese momento se abria la puerta, el sacerdote fruncio el entrecejo al ver a un hombre acercandose por el pasillo; el hombre estaba sin afeitarse desde hace varios dias, vestia una camisa rasgada, tenia el abrigo gastado cuyos bordes habian comenzado a deshilacharse.

El hombre se arrodillo, inclino la cabeza, luego se levanto y se fue. Durante los siguientes dias el mismo hombre, siempre al mediodia, estaba en la Iglesia cargando una maleta... se arrodillaba brevemente y luego volvia a salir.
El sacerdote, un poco temeroso, empezo a sospechar que se tratase de un ladron, por lo que un dia se puso en la puerta de la Iglesia y cuando el hombre se disponia a salir le pregunto: "¿Que haces aqui?" El hombre dijo que trabajaba en una fabrica camino de la iglesia y tenia media hora libre para comer y aprovechaba ese momento para rezar, "Solo me quedo unos instantes, sabe, porque la fabrica queda un poco lejos, as? que solo me arrodillo y digo:
"Señor, solo vine nuevamente para contarte cuan feliz me haces cuando me liberas de mis pecados... no se muy bien rezar, pero pienso en ti todos los dias... asi que Jesus, este es Juan REPORTANDOSE".

El sacerdote, sintiendose un tonto, le dijo a Juan que estaba bien y que era bienvenido a la Iglesia cuando quisiera. El sacerdote se arrodillo ante el altar, sintio derretirse su corazon con el gran calor del amor y encontro a Jesus. Mientras sus lagrimas corrian por sus mejillas, en su corazon repetia la plegaria de Juan:
"Solo vine para decirte Señor cuan feliz soy desde que te encontre a traves de mis semejantes y me liberas de mis pecados... no se muy bien rezar, pero pienso en ti todos los dias... asi que Jesus, SOY YO REPORTANDOME".

Cierto dia el sacerdote noto ue el viejo Juan no habia venido. Los dias siguieron pasando sin que Juan volviese para rezar. Continuaba ausente, por lo que el sacerdote comenzo a preocuparse, hasta que un dia fue a la fabrica a preguntar por el; alli le dijeron que Juan estaba enfermo, que pese a que los medicos estaban muy preocupados por su estado, todavia creian que tenia una posibilidad de sobrevivir.
La semana que Juan estuvo en el hospital trajo muchos cambios, el sonreia todo el tiempo y su alegria era contagiosa. La Jefe de enfermeras no podia entender por que Juan estaba tan feliz, ya que nunca habia recibido ni flores, ni tarjetas, ni visitas. El sacerdote se acerco al lecho de Juan con la enfermera y esta le dijo, mientras Juan escuchaba: "Ningun amigo ha venido a visitarlo, el no tiene a donde recurrir". Sorprendido, el viejo Juan dijo con una sonrisa: La enfermera esta equivocada... pero ella no puede saber que todos los d?as, desde que llegue aqui, al mediodia, un querido amigo mio viene, se sienta aqui en la cama, me agarra de las manos, se inclina sobre mi y me dice:
"Solo vine para decirte Juan, cuan feliz soy desde que viniste a mi y te libere de tus pecados, siempre me gusta oir tus plegarias, pienso en ti cada dia, asi que Juan, ESTE ES JESUS REPORTANDOSE".
 (extraido de padrenuestro.net)

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